Inauguración. Marcos López

Inauguración. Marcos López

La muestra Marcos López. Clásico y Moderno reúne una serie de sesenta  imágenes –algunas del mismo autor y otras halladas en anticuarios- pintadas e intervenidas  a mano por el destacado artista visual. El creador multidisciplinario consigue fotos antiguas en los anticuarios de San Telmo y las interviene con todo tipo de materiales, resignificándolas y creando piezas únicas. 

Marcos López utiliza infinitas variables a la hora de intervenir las imágenes provocando una especie de “surrealismo precario” según sus propias palabras, y aún conservando la magia original de las fotografías. 

Esta exposición se podría llamar «El pasado», y el título funcionaría perfecto. Toda fotografía tiene que ver con el pasado. Hasta las selfies hechas con los teléfonos. Atrapar el recuerdo. Si me pongo a pensar por qué desde hace tres o cuatro años me puse obsesivamente a revisar cajas de fotos viejas en los anticuarios de San Telmo, me parece que tiene que ver con que desde hace un tiempo -yo diría desde que cumplí 60- siento que ya todo lo que tenía que fotografiar, lo fotografié. Los temas, las luces, las situaciones que tienen que ver con una reflexión visual sobre «La Identidad Cultural» (con mayúsculas), ya las hice. Además, siempre me gustó pintar. Y con la pandemia la ecuación de pintar fotos antiguas y de quedarme dentro de mi casa fue una excusa perfecta para terminar una serie de más de cien fotos pintadas a mano (tengo cajas llenas).

Todo este último tiempo fue un trabajo de laborterapia ocupacional. Los temas se repiten y son todos temas centrales a mi estructura emocional, cultural, de identidad, de formación y de traumas irresueltos: comuniones católicas y casamientos para toda la vida.

La fotografía analógica y sus copias en plata gelatina tienen una fuerza energética, un aura y un misterio muy potente. Tienen un autor y aparece gente de verdad. Me gusta el hecho de pintar arriba de una novia un fuego o un cocodrilo o un lobo que amenaza a comerse a una niña cuyo vestido de comunión yo lo transformó en caperucita roja. Me da un placer enorme soltarme en un trazo infantil sin bocetos, directo al original, y también al mismo tiempo me da culpa. Siempre traté de ser «transgresor» con mi obra, y siempre lo viví con miedo y culpa. Esos sentimientos están en esta muestra. Hay también una especie de surrealismo precario.

Otra cosa que me resulta interesante es que todas las obras son originales, son objetos. Tienen olor a químico. Son pinturas pero al mismo tiempo son estructuralmente fotografías. 

La mirada de ilusión de una novia en un retrato de estudio, por más cielos rosados fluo, muebles con tapizados de leopardo y maridos con cuernos de diablo que yo les pinte, en el fondo sigue teniendo, en la mirada y el gesto, la magia original de la fotografía.

El «hallazgo» característico de la fotografía (yo creo Benjamin o Cartier Bresson o no me acuerdo quien, la definió como la «la estética del hallazgo») en este caso se da en el hallazgo de la foto en el cajón de fotos viejas de los anticuarios de mi barrio: San Telmo.

La muestra se llama «Marcos López – Clásico y Moderno». Me gusta como suena. Alrededor de 70 imágenes pintadas a mano, algunas mías de plata gelatina y la mayoría antiguas, pintadas con todo tipo de materiales. Desde spray aerosol fluo, collages con aplicaciones de pelo de verdad, pintura dorada para corona de reyes del coronavirus…

Ya me intimaron a cerrar la lista de obras y sigo yendo todos los días a los anticuarios a ver si encuentro alguna foto nueva que me diga algo nuevo. 

Marcos López

Fecha

15 Jul 2022
Eventos pasados

Hora

6:00 pm - 7:00 pm

Ubicación

Centro Cultural Borges
Viamonte 525

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